Nunca pongas tus manos en o cerca de la boca del perro. No se va a tragar la lengua (es un mito médico de humanos). Pero debido a la falta total de conciencia y la rigidez mandibular extrema durante la crisis, podría morderte de gravedad sin querer, causándote una herida seria. Tampoco: lo muevas más de lo necesario, lo sujetes forzadamente, le grites o lo estimules. No lo dejes solo en lugares altos o cerca de agua donde pueda asfixiarse. Simplemente: mantén distancia segura, cronometra, graba si es seguro.